Lavandería Verde

 

    Tengo tres años procurando no usar nada de químicos tóxicos en casa, me llevó algunos meses cambiar todos los productos en casa pero ¡valió la pena! Uno de los beneficios mas grandes que vi fue en mi salud, antes batallaba mucho con alergias estacionales, resfriados e infecciones de las vías respiratorias. Desde que cambie todo lo que uso en la lavandería todos esos problemas se fueron y me quede impresionada, ademas que todo queda igual de limpio que con los productos comerciales tóxicos.

Mucha gente piensa que usar productos orgánicos y naturales es cuestión de moda y mercadotecnia, pero les puedo asegurar que no es así. Hay cantidad de estudios que están comprobando lo nocivo que son para la salud la bola de ingredientes impronunciables que vienen en los productos comerciales. Y los de lavandería en especial afectan las vías respiratorias, ya que son químicos que se impregnan en la tela y los estamos respirando al ponernos la ropa o al dormir en las sabanas “lavadas” con ellos.

Yo estoy feliz usando todos estos productos naturales para la lavandería, algunos los cuales yo misma hago, y algunos otros que compro. Quise compartir estos productos que sinceramente cambiaron mi salud,  llevo tres años sin un solo resfriado y creanme que para alguien enfermiza como yo ya es demasiado.

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    Para lavar ropa experimente haciendo mi propio detergente de ropa el cual no me convenció mucho, y luego probé con la marca Elet y ¡quedé fascinada! Es una marca mexicana, esta hecha a base ingredientes naturales, de hecho no hace espuma cuando lava, y huele riquísimo. La ropa queda tan limpia como un detergente común y el precio es bastante accesible. Yo compro la botella de 1lt que cuesta aproximadamente $150 pesos y me dura unos 4 a 5 meses. Acabo de mandar ordenar la botella de 5 lt que costo $270 ya con envío, ¡me supongo me va durar cuatro veces mas! La ropa queda tan limpia y suave que no necesito suavizante, y si fuera el caso usaría solo vinagre blanco.

La linea de Elet la pueden conseguir en tiendas de productos orgánicos en México, o directo de la tienda en linea como hago yo www.einsbledt.com

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Para secar la ropa alterno entre usar unas bolas de plástico anti estáticas que compro en la tienda Green Market, o unas toallas secadoras con aceites esenciales que compro en la tienda Sprouts. Ambas son de precios muy accesibles, me duran meses y no me hacen estornudar cuando las huelo como me sucede con las marcas comerciales.

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    La ropa blanca la pongo a remojar en una cubeta con agua, 1/2 taza de washing soda y 1 taza de agua oxigenada durante un par de horas. Se le puede agregar una lima para que quede exageradamente blanqueado, pero eso lo hago ocasionalmente por la cantidad de migajón que se le queda a la ropa y es un poco tedioso quitarla.  También hago una solución quita manchas a base de 1/4 taza de agua, 40 gotas de aceite esencial de lima, 1/4 de Castile Soap y 1 cucharada de Agua Oxigenada.

Estos blanqueadores de ropa son tan baratos y dejan la ropa muchísimo mas blanca y limpia que los cloros comerciales que son bien conocidos por ser tan nocivos a la salud y al medio ambiente.

Esto es básicamente todo lo que uso para mi lavandería;  súper económico, natural y me ahorro bastante dinero. Lo mejor de todo, ¡Adiós alergias!!

Cuentos Cortos – Dumka

Actualmente estoy trabajando en unas composiciones instrumentales que estoy poniendo en un proyecto llamado Cuentos Cortos. La idea surgió por mi amor a los cuentos y novelas, hice algunas piezas en el piano que para mi estaban narrando una historia, entonces le pedí a unos amigos escritores y diseñadores que participaran para hacerlo un proyecto colaborativo de arte. Cada pieza lleva su propia historia y su dibujo, y los estoy subiendo en la página de mi proyecto musical Dumka: https://dumkamusic.wordpress.com

Los cuentos los estoy publicando conforme van quedando listos, ya que es un proceso un poco largo el grabar/mezclar la música, y que los diseñadores hagan su dibujo. Pero en general ha sido una experiencia muy grata para mi poder colaborar con tan buenos artístas y poder compartir un poco de lo que me gusta componer.

Aprovecho de nuevo para agradecer a mi querido amigo escritor Francisco X. Stork, quien me animó a de nuevo empezar a grabar música. Era un sueño que tenía guardado en un cajón debido a lo costoso que sale grabar, y él sin embargo me animó y decidió patrocinar gran parte de la música sin recibir nada a cambio. No tengo el privilegio de conocerlo en persona, y sin embargo ha sido una bendición a lo largo de mi camino pues el cree en mi todo el tiempo y me anima a continuar con mis sueños. Estoy convencida que en ocasiones Dios pone circunstancias extrañas para que surjan amistades de tanta bendición como lo es la suya. Gracias a su corazón tan bondadoso, pude empezar a grabar otra vez! 🙂

 

Y aquí los dejo con el prono del segundo cuento: Diciembre Cruel y la Flor de Verano

 

Minimalismo: Mi comienzo

  Hace algunas semanas me topé con el documental de Netflix llamado “Minimalism,” y para mi fue la culminación de todo lo que he estado aprendiendo en los últimos meses; algo así como la pieza faltante a un gran rompecabezas de aprendizaje. Quiero hablar sobre lo que ha significado el minimalismo para mí, ya que para todos se adapta de acuerdo a sus circunstancias.

  Empezando por el concepto, ser minimalista no significa vivir en reclusión ni privarse de posesiones ni placeres. Mas bien significa quitar de tu vida todo aquello que no necesitas, y de esa forma dar espacio a lo que es indispensable, importante y aquello que añade valor a tu vida; y esto es en todos los ámbitos, tanto material como en las relaciones y pensamientos. Vivimos con tantas cosas materiales y apegos que creemos son indispensables, pero en realidad solo estamos fomentando un estilo de vida consumista, donde creemos que necesitamos tener ciertas cosas para ser felices. Si tan solo pudiera tener esa cámara, sería mas competente en el mundo de la fotografía. Si pudiera tener ese sillón, esas cortinas o ese carro mi vida estaría mas completa. Si tuviera mejor cuerpo, mejor ropa, una casa mas grande, celular mas nuevo, mejor sueldo, etc, etc, etc… Y ahí se nos va la vida, esforzándonos por conseguir mas cosas y por lograr ser mas para llenar ese vacío que cargamos.

  Para mi el consumismo no ha sido comprar cosas compulsivamente porque mi sueldo es muy bajo, pero si ha sido una mentalidad consumista de desear tener muchas cosas, y eso me ha producido una tremenda infelicidad y ansiedad. Lo poco que estaba percibiendo de salario lo gastaba comprando cosas para la casa, ya que para mi la decoración de la casa ha sido una cierta obsesión. Muchas veces me sobrecargaba con trabajos extras con la motivación de comprar un mueble específico, sin importar el cansancio y el estrés que me echaba encima. Una vez que obtenía lo que quería me sentía feliz, pero inmediatamente estaba pensando en comprar el siguiente objeto que hiciera juego con el que acababa de comprar. Algo similar me sucedió con la ropa pero en un grado mas bajo. Tenía esta idea de que si tengo ropa que está de moda voy a verme bonita y la gente me va aceptar; por lo tanto me voy a sentir feliz y ese sentimiento de rechazo y auto-odio que cargo se va desaparecer. Pero una vez que compraba esa blusa, esos zapatos, ese suéter me seguía sintiendo igual de vacía, igual de fea y enferma. Entonces necesitaba comprar mas…

    Hace un año tuve un punto de quiebre en mi vida que me llevó a preguntarme: ¿Qué es lo importante en la vida? En un periodo muy corto de dos meses tuve perdidas realmente significativas: una relación de noviazgo de 3 años se terminó, hubo recorte de presupuesto en mi trabajo y quedé fuera, y mi madre estuvo literalmente al borde de la muerte (¡Gracias a un verdadero milagro de Dios ella está viva y recuperándose!). Todo esto me hizo analizar y cuestionar mi vida entera. Entendí que absolutamente todos los bienes materiales son reemplazables, pero la pérdida de un ser amado es irremplazable… me di cuenta que he pasado toda mi vida adulta esforzandome por lograr cosas volátiles, invirtiendo mi dinero y tiempo en las cosas superfluas.

   Llevo un mes depurando mi casa y todavía me falta. Curiosamente cuando empece a sacar cosas me di cuenta del gran apego y lazos que hacemos hacia los objetos, ¡como si fueran personas! Ha sido un proceso dificil, sobre todo cuando pensé en vender mis muebles de adorno y aparatos electrónicos recreativos para pagar mi deuda bancaria y poder invertir mi dinero en cosas básicas; fue aquí cuando entré en toda una semana de horrible ansiedad; empecé con un conflicto interno sintiendo que me ahogaba y que me iba quedar vacía sin ellos. Después de todo trabajé horas extras para comprar mis muebles, son mi pasión ¿por qué habría de soltarlos? Pero fue aquí precisamente donde me di cuenta que valor tan grande le he otorgado a las cosas materiales, a todo eso que es pasajero y momentaneo. Entonces después de mucho llorar, entendí que el propósito no era soltar mis cosas, sino soltar el apego que tengo hacia las cosas. Decidí poner mis muebles en venta, para mi suerte o desventaja no se cual de las dos, se vendió todo en dos días. Y tengo que confesar que ¡nunca me sentí tan libre! Soltar mis apegos, soltar mis muletas de seguridad, entender que todo lo que necesito en la vida lo llevo adentro de mi y que la felicidad está en mi mente y no en las cosas externas me ha traído inmensa satisfacción. Ahora prefiero salirme a caminar,(cosa que nunca antes hacía por estar pegada a mis aparatos electrónicos) y estoy aprendiendo apreciar la belleza de la naturaleza y las cosas simples.

Y esto ha sido mi primer mes en el minimalismo, soltar apegos y todo aquello que me tenía atada y enferma, que me estaba privando de enfocarme en lo que realmente importa en la vida: las relaciones y la salud. Termino este post con el lema de Joshua & Ryan de Minimalists:

“Ama a las personas y usa las cosas, porque la forma contraria nunca funciona.”